Análisis Forense de Huellas Digitales y Pinturas

 
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El análisis de las huellas digitales es un método forense biométrico. En otras palabras, utiliza una caracterísitca física para identificar al artista (Maltoni, D. Handbook of Fingerprint Recongnition, Springer, New York, 2003, p.ix). No hace mucho tiempo que se han comenzado a utilizar las huellas digitales para identificar al artista. En la investigación criminal se usan las huellas digitales desde el siglo XIX.

En la prehistoria, la gente sabía que las huellas digitales eran distintivas e importantes. En 1971, se encontraron huellas digitales rupestres del neolítico en la Isla de Gavrinis, cerca de las costas de Britania, en Francia (Cunliffe, B. The Celtic World, McGraw-Hill, New York, 1979, pp 17-28). El mismo año, se encontró en Israel una lámpara decorada con impresiones digitales que dataría del 400 AD. En el año 2000 se descubrió una piedra del neolítico grabada con una huella digital en la Isla de Goat, también cerca de la costa de Britania. En el año 2001 se encontró un sello de barro con una huella digital en el mismo, que dataría de alrededor del 300 AC ("Fingerprints", Oxford Illustrated Dictionary of Prehistoric Europe, Oxford University Press, Oxford, UK 2002). Sin embargo, los especialistas todavía no entienden la importancia fundamental que nuestros antepasados daban a las huellas digitales.    

 

Piedra de la Isla de Gavrinis con un grabado de huella digital
Piedra de la Isla de Gavrinis con un grabado de huella digital. Cortesía de Wikipedia

 

Hasta 1504, el concepto de evidencia ni siquiera formaba parte de los procedimientos, hasta que el Rey Enrique VII decretó que debía haber testimonio presencial antes de que alguien fuera condenado por un crimen. El primer trabajo publicado sobre análisis de huellas no consideraba a las mismas dentro del contexto de la criminología, sino como una identidad del individuo. El Dr. Nehemiah Grew, un médico inglés, escribió en 1684 un estudio profuso sobre huellas digitales. Grew fue también un botánico amateur y dejó varios escritos sobre la anatomía de plantas. (Beaven, C. Fingerprints, Hyperion, New York, 2001, pp 36-37).

Durante el siglo XIX aparecen dos sistemas competitivos sobre identificación criminal: el de impresiones digitales y del de antropometría. Alphonse Bertillon (1853-1914) desarrolló la antropometría (también llamada "sistema Bertillon") que se basa en la medición de once partes del cuerpo, además de cicatrices y marcas de nacimiento (Caplan, J. ay Torpe, J. eds, Documenting Individual Identity: The Development of State Practices in the Modern World, Princeton University Press, Princeton, NJ, 2001, pp 65-88). Al principio, Bertillon se interesó en atajar índices de reincidencia cada vez mayores en Paris. Las traducciones de los manuales de Bertillon aparecieron en todo el mundo y se usaron para entrenar funcionarios de la policía. Muchos utilizaron el "sistema Bertillon" para relacionar la criminalidad con el origen étnico o racial. A comienzos del siglo XX, la "dactiloscopia", el término original para el estudio de las huellas digitales, había suplantado a la antropometría, en Inglaterra, en todo el imperio británico y en Sudamérica. (Cole, S., Suspect Identities: A History of Fingerprinting and Criminal Identification, Harvard University Press, Cambridge, MA, 2001, pp. 102, 113.)

Un funcionario ingles de la India, Sir William James Herschel (1833-1917) fue el primero en usar huellas digitales en la identificación de las partes de contratos, en 1882. El Dr. Henry Faulds, DM de Escocia, utilizó la identificación de huellas digitales para exonerar a alguien acusado de robar en su hospital, en Japón (ver Faulds, H. "On the Skin-furrows of the Hand," Nature, 1880, p. 605.) Faulds trató de interesar a Charles Darwin sobre el tema de huellas digitales, pero Darwin envío las cartas de Faulds a su primo Francis Galton. Sir Frnacis Galton (1822-1911), estadista inglés, antropólogo y profesional en psicometría escribió un artículo diciendo que no había dos huellas idénticas (ver Galton, F. Fingerprints, Macmillan, London, 1892.) La investigación de Galton hizo que las huellas digitales se consideraran evidencia aceptable en las cortes inglesas. Hoy en día, se cuestiona esa declaración. (Cole, S., Suspect Identities, pp. 258-273.)

Sir Edward Henry, mientras gobernó en la India británica escribió Classification and Uses of Fingerprints, que introdujo un sistema de clasificación de huellas digitales que simplificó la búsqueda de impresiones digitales (Ver, H.C. and Gaesslen, R.E., eds., Advances in Fingerprint Technology, Elsevier, New York, 1991, pp. 80-85.) Gran Bretaña comenzó a usar el sistema Henry en 1901, y es todavía el más popular en la clasificación de huellas digitales.

En 1882, Gilbert Thompson del Centro de Investigaciones Geológicas de Estados Unidos fue el primer funcionario en usar sus huellas digitales (en este caso su propia huella dactilar) para firmar sus órdenes. Las instituciones penitenciarias federales de Estados Unidos comenzaron a tomar las huellas de sus prisioneros en 1904 (Wilton, G.W. Fingerprints: History, Law and Romance, William Hodge, Glasgow, 1938, pp.59-62.) No obstante y hasta 1905, los departamentos de policía de los Estados Unidos usaron los dos sistemas, el de huellas digitales y el de Bertillon. A manera de experimento, se tomaron las huellas digitales a todas las prostitutas que fueron arrestadas en 1910 en la ciudad de New York. Se pensaba que el sistema de medición de Bertillon no podía y no debía ser aplicado a mujeres. Durante la primer Guerra Mundial, hubo una inmigración masiva hacia los Estados Unidos. Muchos criminólogos y funcionarios policiales pensaron que la antropometría era equivalente a una clasificación racial. Entonces en el año 1924 el FBI, bajo la dirección de J.Edgar Hoover, estableció una división dedicada a huellas digitales. Hoy en día Estados Unidos tiene la mayor colección en el mundo de huellas digitales.(Maltoni, p. 24)

Los métodos de Bertillon fueron desacreditados cuando fallaron en un caso de alto perfil como el de Mona Lisa en 1911. El ladrón era un empleado del Louvre que tenía antecedentes criminales y ya tenía tomadas las impresiones digitales. Pero bajo el sistema Bertillon, sólo se registraban las impresiones de la mano derecha; y en el caso Mona Lisa las impresiones eran de la mano izquierda. Tomó más de dos años para que el ladrón devolviera la pintura. Muchos especularon que si Bertillon hubiera tenido un registro de impresiones de ambas manos, la Mona Lisa se hubiera recuperado en dos horas y no en dos años. (Cole, S. "The Way We Live Now: 5-13-01; The Myth of Fingerprints," New York Times Magazine, Domingo, 13 de mayo 2001, p. 13.) Las huellas de Leonardo da Vinci (1452-1519) han sido un tema especial de enseñanza. En el año 2005 un antropólogo italiano, Luigi Capasso, dirigió un equipo en la Universidad de Chiesti que descubrió la huella del dedo índice izquierdo de Leonardo (ver imagen aquí abajo). Obsrevaron cuidadosamente más de cincuenta documentos que Leonardo había tocado y aislaron doscientas huellas digitales, posiblemente de Leonardo. De acuerdo a Capasso, la huella mostró que Leonardo era del Cercano Oriente, probablemente un esclavo y no de origen italiano. ("Arts Briefly," New York Times, 2 Diciembre 2006.)    

 

Presunta huella digital de Leonardo da Vinci descubierta por Luigi Capasso
Presunta huella digital de Leonardo da Vinci descubierta por Luigi Capasso

 

Los estudiosos creen que esta es una huella de Leonardo da Vinci integrada en un manuscrito
Los estudiosos creen que esta es una huella de Leonardo da Vinci integrada en un manuscrito

 

Leonardo da Vinci está entre los varios artistas que usaban sus dedos para pintar. Se distingue su huella porque era zurdo. En el año 2000, la Galería Nacional de Arte de Washington DC, pidió al FBI que dirigiera una investigación de huellas en el único retrato de Leonardo da Vinci en Estados Unidos: Ginevra de' Benci de Florencia, pintado en 1474, óleo sobre tabla, 38,2 cm x 36,7 cm.

Las huellas que hay en la parte inferior izquierda, en el dorso del retrato de Ginevra, fueron descubiertas en la década del 60. Cuando la pintura llegó a la Galería Nacional, Thomas Brachet, uno de los conservadores, publicó estudios de la huella en este cuadro, así como de huellas de contemporáneos de Leonardo da Vinci que encontró en otros cuadros. (Kirsh, A. and Levinson, R., Seeing Through Paintings: Physical Examination in Art Historical Studies, Yale University Press, New Haven, 2000, p. 134.) Se descubrieron más huellas en el retrato de Ginevra cuando se limpió el cuadro en 1990. En este retrato las huellas son visibles a simple vista y mucho más aún cuando se las observa con rayos X. El FBI envió a Louis Hupp, su mayor experto en impresiones digitales, a observar la pintura de Ginevra en la Galería Nacional. Esta investigación se interrumpió debido a los eventos del 9/11 y al día de hoy no se ha completado ("Cracking the da Vinci Code," Sunday Times of London, 19 Septiembre 2004, edición online.) Una pintura francesa de Leonardo da Vinci también mostró huellas digitales. (Henneberger, M., "A Work in Progress," Art News Online, Enero 2003.)    

 

 

Otros artistas prominentes que pintaron con sus dedos fueron Albrecht Dürer (1471-1528); Giovanni Bellini (1430-1516); Pieter Bruegel the Elder (1525-69) (ver "Digital Analysis 'Fingerprints' Artists," Scientific American, 23 Noviembre 2004); Cornelius Ketel (1548-1616), Piero della Francesca (1410-1492); Michelangelo (1475-1564); Goya (1746-1828); Degas (1834-1917); Jackson Pollock (1912-1956); y Francis Bacon (1909-1992). Estas huellas digitales pueden proporcionar buenas "muestras" para realizar autenticaciones. (Kirsh and Levinson, p. 134.)

La autenticidad de una pintura, supuestamente de Jackson Pollock, ha sido objeto de controversia, de una filmación y de un litigio que aún continua. A comienzos de la década del 90, Teri Horton compró una pintura abstracta en una tienda de segunda mano de California por alrededor de $ 5.00. Varios expertos altamente acreditados son reticentes y escépticos a creer que la pintura sea de Pollock, incluyendo a Thomas Hoving, antiguo director del Museo de Arte Metropolitano. Un restaurador canadiense, sin embargo, dice haber encontrado huellas digitales de Pollock en el reverso de la pintura de la Sra. Horton que coincidían con las atribuidas supuestamente a Pollock. Estas supuesta huellas de Pollock están en la lata de pintura azul (ver imagen aquí abajo) que el restaurador encontró en el estudio de Pllock-Krasner, en el East Hampton de New York (Cole, S., "A Little Art, A Little Science, A Little 'CSI'," New York Times, 31 Deciembre 2006, edición online)   

 

La supuesta huella de Jackson Pollock, imagen de "Art News," Junio de 2008
La supuesta huella de Jackson Pollock, imagen de "Art News," Junio de 2008

 

En Septiembre de 2009 se encontraron huellas de van Gogh, catalogadas como "excelentes", en la pintura Tarde de Verano (1888), según Ella Hendricks, Jefa de Conservación del Museo Van Gogh, Amsterdam. (Bailey, M., "Van Gogh's fingerprints found in mistral work," The Art Newspaper, Septiembre 2009, p. 27.) Estas impresiones parecen ser de dos dedos de la mano izquierda del artista. Son las mejores huellas de van Gogh encontradas hasta el día de hoy y pueden ser muy útiles cuando se realizan trabajos de autenticación.

En octubre de 2009 se identificó tentativamente un Leonardo da Vinci usando el análisis de huellas. El trabajo realizado en pluma y tiza sobre papel, sobre el perfil de una joven, ha sido objeto de investigación durante muchos años. Se usó luz infrarroja para encontrar una huella y compararla con una buena muestra de una huella de Leonardo de un trabajo al óleo sobre panel, St. Jerome (1482), del Vaticano. (Itzkoff, D., "Arts Beat," New York Times, 13 Octubre 2009, edición online.) El dibujo recientemente atribuido también fue investigado con la datación con carbono, menos específico, que ubicó a la obra como realizada entre 1440 y 1650 ("Fingerprint Tech Identifies Leonardo da Vinci, Times of London, 13 Octubre 2009, edición online.)

El análisis con huellas es una herramienta con aceptación creciente en autenticación de arte. Algunos todavía son escépticos a su aplicación, pero las huellas aportan información valiosa que puede ayudar a autenticar o a atribuir su pintura.

Si necesita más información sobre el análisis de huellas digitales puede escribirnos a latinfo@artexpertswebsite.com o llamarnos al 54-911-4148-9764 o a nuestra oficina central al 1-386-676-0160 ó 1- 386-676-2907.


 
   
 
 
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